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Cuando compramos un pollo en el mercado, solemos fijarnos en su color. Si su carne es más rosada y su grasa más blanquecina, pensamos que el animal ha sido criado en una de esas granjas en las que todos los ejemplares viven hacinados, ha sido alimentados con un mal pienso y ni siquiera ven la luz del sol. Por el contrario cuando el color en la carne del producto tiende más hacia el naranja y su grasa es más amarilla, creemos que el animal ha tenido una vida más "plena y feliz", en la que ha podido disfrutar del campo, buena comida y libertad. En definitiva, que ha sido criado de una forma más ecológica, sostenible y, por lo tanto, saludable (y eso, aunque lo ecológico no sea necesariamente más saludable). Lamentamos informarle de que el color no es un indicativo de que el animal haya vivido más feliz.
Yo antes casi siempre desayunaba una taza de café con leche (de la que ahora llaman entera) y unas madalenas, pero un buen día oí que la bollería no era buena para la salud; y el café y la leche, según. Cambié las madalenas por pan blanco y mantequilla que mojaba en leche ya semidesnatada. Al poco tiempo, el consejo fue que sustituyera la mantequilla por margarina, y que la leche que menos daño hace es la desnatada. Sin embargo, poco después, unos nutricionistas dijeron que la grasa de la margarina puede ser nociva y en cuanto la leche, mejor sin lactosa. Ahora desayuno un poco de café (no mucho, porque sube la tensión) con leche rara y pan integral.
"Incluir una pelota en el entrenamiento motiva y añade un plus de dificultad e intensidad. Es más complicado mantener el equilibrio y los músculos tienen que ejercer más fuerza para controlar los movimientos", explica Gonzalo Maganto. Esta semana, en El reto de los 4 minutos, nuestro preparador físico muestra una forma alternativa de ponerse en forma que, además, ayuda a ganar agilidad.
"Mejor no le preguntéis a Charles Leclerc por Bianchi”, nos sugiere una persona de su entorno minutos antes de que el piloto monegasco de 20 años se siente a hablar con nosotros. “Él es muy cordial y contesta a todo lo que le preguntan, pero tocar ese tema le entristece y le deprime”. Sin embargo, en cuanto aparece Charles, luciendo el mono de su equipo, Alfa Romeo Sauber, y las gafas de sol de Carrera, una de las marcas con las que colabora, es él mismo quien menciona con total naturalidad a su amigo de infancia, el piloto Jules Bianchi, fallecido en Niza en 2015 tras sufrir un accidente nueve meses antes en el Gran Premio de Japón. “Crecí a su sombra”, explica con sencillez, “él siempre fue para mí una referencia vital, el camino a seguir y una especie de hermano mayor”. Se llevaban siete años y sus padres, pilotos ambos, eran íntimos amigos.
El verano es un buen momento para disfrutar de una agradable lectura. Vamos a proponer algunas ideas de libros recientes y otros no tan modernos sobre temas que tratamos en el Laboratorio de la Felicidad.
Una voz alegre y cantarina suena a través del teléfono móvil de Ana Tejero. Es su madre, de 80 años, entonando Madrecita del alma querida, la canción que horas después Ana y su hermana Virginia tendrán grabada en la piel para siempre. "Nos vamos a hacer un tatuaje sonoro de nuestra madre cantando", explica Ana emocionada. Esta maña de 38 años ha acudido con su hermana, de 50, al estudio El Salado (Madrid) para trazar en sus brazos un vínculo de tinta de lo más tecnológico. Se trata de una forma de onda grabada en la piel que puede ser leída y reproducida por una aplicación de móvil —como si fuera un código QR—.
Hasta casi antes de ayer brotaban como setas en otoño en cada esquina. Hoy apenas sobreviven unos pocos. Donde antes se prometían cuerpos hercúleos con el mínimo esfuerzo hoy se abren cadenas de pizzerías, peluquerías o centros de manicuras. Una realidad que choca con la proliferación de gimnasios low cost, estudios de boxeo, boxes de Crossfit y, en general, el auge de la vida sana y el deporte como estilo de vida.
El chiringuito en España es un lugar casi atávico para la relajación y la playa uno de los lugares favoritos para el descanso estival de los españoles y de muchos extranjeros. Otro reto suele ser encontrar el secreto escondido de la gastronomía lugareña. Éste es un recorrido por la costa española en busca de menús sabrosos, asequibles y con el mar en el horizonte.
Cuando uno visita el Palacio Real de Madrid puede dejarse sorprender con el contenido de sus salones (el edificio tiene más de 3.400 habitaciones), pero es inevitable acabar reparando en una particularidad: la ausencia casi absoluta de pasillos. Las estancias se conectan unas con otras, de modo que la manera más habitual de ir de una habitación a otra cinco estancias más alejada es atravesando todas y cada una de las cámaras interpuestas entre ambas.
El periódico es la mejor pantalla para protegernos de la vida real”, escribió Heimito von Doderer. Al menos desde 1946, con la invención del biquini, “pantalla” es la palabra clave en relación con el sol: solo es posible descubrir la piel cubriéndola para evitar quemaduras. “Hay un sol raro en Australia”, observó un periodista argentino hace algunos años, constatando un fenómeno climático o demostrando su chauvinismo. La primera protección solar eficaz fue desarrollada por un estudiante suizo de química llamado Franz Greiter. Greiter padeció en 1938 una quemadura tan intensa mientras escalaba una montaña que decidió inventar una barrera contra el sol; ocho años después, su invento llegaba al mercado, pero Bayer y L’Oréal ya habían comercializado las primeras cremas protectoras. No ha cambiado mucho desde entonces, tampoco la piedad que nos provocan quienes no tienen a nadie que les pase el protector solar: una espalda marcada por dedos impotentes es una manifestación veraniega de involuntaria soltería.
Una broma tomada en serio. La adicción a Internet nació así, y tiene fecha exacta: el 16 de marzo de 1995. Ese día el psiquiatra Ivan Goldberg envió a algunas listas de correo electrónico un mensaje en el que comentaba en tono irónico que había descubierto un nuevo trastorno al que denominó “síndrome de adicción a internet”. La nueva patología iba acompañada de sus criterios diagnósticos imitando el estilo del DSM, el famoso manual de diagnósticos psiquiátricos editado por la Asociación Americana de Psiquiatría. El mensaje se difundió y poco tiempo después empezaron a aparecer las primeras clínicas para el tratamiento de la nueva enfermedad: se había obrado el milagro.Una de las primeras fuentes que ofreció terapia contra esta nueva adicción fue paradójicamente un sitio un web llamado netaddiction.com, creado por la doctora estadounidense Kimberly Young.
El verano no es excusa para dejar de hacer ejercicio. Sea por pereza o porque estás vacaciones y no puedes acercarte al gimnasio, una piscina puede ser la solución. Recuperamos las rutinas más veraniegas de El reto de los 4 minutos, la serie con la que ICON te anima a ponerte en forma de la mano del entrenador personal Gonzalo Maganto.
El calendario Pirelli es un proyecto en constante evolución. Empezó a romper barreras cuando se publicó por primera vez en 1963. Y vuelve a hacerlo en su 46 edición de la mano de Albert Watson. El fotógrafo escocés apuesta por tomar una dirección completamente diferente a sus predecesores en un momento cultural y social dominado por movimientos tan rotundos como #MeToo.
La creación es un acto transgresor. Implica la ruptura con lo cotidiano, que siempre es lo que nos resulta más familiar y conforma la costumbre, y a veces abre la puerta a nuevos trayectos que con el tiempo acabarán siendo cotidianos. Incluso podrán ser parte de eso que llamamos tradiciones y pocos saben definir con exactitud. ¿Cuánto tiempo, generaciones o repeticiones hacen falta para construir una tradición? Me lo preguntó una vez Andoni Luis Adúriz, dejando en evidencia mi ignorancia sobre el significado de una de las dos palabras más repetidas del vocabulario culinario; la otra es crear. No es fácil definir la naturaleza de lo tradicional en un marco tan dinámico y cambiante como el nuestro. La cocina está lejos de ser una disciplina estática y tampoco se rige por leyes inmutables. Los platos nacen a partir de un genial destello creativo, se desarrollan, acaban decayendo, y en ningún momento del trayecto son iguales.
Molo (Manuel) Cebrián es un apasionado de la voz, de la radio y de Internet. En la actualidad es uno de los podcasteros —como le gusta autodefinirse— de más éxito. Su serie sobre psicología Entiende tu mente aglutina a un buen número de oyentes cada semana y alrededor de 250.000 descargas al mes. Junto al psicólogo Luis Muiño y a la coach Mónica González, intenta ayudar a los oyentes a comprender mejor el funcionamiento de nuestra mente. Además, como consultor de podcast, ayuda a otros compañeros a hacer mejores contenidos. Conversamos con él para que nos explique cómo fue su proceso de inmersión en el mundo del podcasting.
Somos animales sociales, ya lo decía Aristóteles. Necesitamos a los otros para vivir y para darle sentido a lo que hacemos. Pero también necesitamos estar con nosotros mismos, sin interrupciones, sin móviles o redes sociales y sin nada que implique ruido externo. No hablamos de la soledad profunda, que nos aterra, sino de un tiempo para reflexionar, que nos ayuda a ser más exigentes, más creativos y más felices. Casi nada. Veamos por qué es beneficiosa y cómo conseguirlo.
La mayoría de abuelos rejuvenecen cuando están rodeados de niños llenos de energía y se sienten complementados. Su presencia resulta clave en el devenir diario de las familias. Y muchos, cuando llega el verano siguen atendiendo con cariño a sus nietos mientras padres y madres trabajan antes de coger vacaciones. Para la psicóloga y profesora universitaria Noelia Casado Payán hay que “tener presente que los menores siguen necesitando estar acompañados en verano, Y atención y cariño. Y esto, muchas veces, recae en los abuelos y abuelas”.
Uno de cada cuatro abuelos españoles dedica entre seis y siete horas diarias a cuidar de sus nietos, según apuntan los datos de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) y los resultados de la Encuesta de Salud, Envejecimiento y Jubilación en Europa (SHARE). Para que se hagan una idea, comparados con los abuelos del resto del continente europeo, los nuestros pasan con sus nietos una media de dos horas más cada día. En el Día Mundial de los Abuelos, repasamos los beneficios que aporta a los nietos tener una estrecha relación con ellos.
‘El chiringuito’ —o la ausencia de él— se ha convertido en un factor fundamental para elegir playa. La distancia, la facilidad de aparcamiento, el tipo de público o la limpieza del agua son importantes, pero un buen restaurante a pie de la arena pone la guinda. Alrededor de Lisboa —pongamos a una distancia de 30 kilómetros— hay un centenar de playas y otros tantos chiringuitos.
El nuevo modus operandi de la mirada femenina consiste en descubrirla, no en ocultarla. La nueva ola feminista, el empoderamiento como estado mental y las imprescindibles manifestaciones estéticas han redefinido el concepto de belleza para lograr un objetivo: celebrar la personalidad de todas y cada una de las mujeres.
Entrevistar a Ferran Adrià (Hospitalet de Llobregat, 1962) es una tarea compleja. El cocinero catalán se expresa y se explica con el entusiasmo y la energía de un profesor. Conecta conceptos, se va por las ramas y lleva a su interlocutor al núcleo del asunto para sacarle y mostrarle la enredadera desde fuera. Le agita la cabeza como una coctelera. Y todo lo que cree saber no vale para nada. Con Adrià, de conocimiento holístico, nunca se sabe. Una de sus últimas incursiones ha sido en el mundo del arte, donde apadrina la exposición La cocina de Picasso en el museo del artista en Barcelona (hasta el 30 de septiembre). Una muestra monográfica y multidisciplinar de más de 200 obras vinculadas con la gastronomía, con la que el cocinero catalán aprovecha para acercarse a la filosofía creativa del creador malagueño.
El Ministerio de Cultura y Deportes ha designado a la conservadora Encarnación Hidalgo Cámara como nueva directora del Museo de América, emplazado en Madrid. Hidalgo Cámara ejercía de conservadora en el departamento de documentación del museo creado en 1941, si bien las colecciones que custodia tienen una historia mucho más antigua, no solo en el contexto de su creación. La anterior directora, Concepción García Sáiz, se jubiló recientemente.
¿Cuándo fue? ¿Sobre qué cima de qué montaña de los Andes? ¿Mientras la voz de qué auxiliar de vuelo decía qué cosa? ¿En cuál de todas las noches que pasé en Santiago? ¿Resguardada en qué hotel, con el torrente turbio de la televisión ante los ojos? ¿Mientras cenaba con qué amigo? ¿O cuando intenté esa llamada telefónica? ¿Desde el locutorio que estaba frente al supermercado? ¿Cuando eran las cinco de la tarde y no atendías? ¿Quién era yo cuando me vi en aquel verano antiguo? ¿Mis alpargatas de yute, la pulsera de bronce en el tobillo? No me acordaba de aquella tarde, crucificada boca arriba, el traje de baño mojado, las baldosas frías, la habitación lóbrega, el pérfido júbilo que sentí por dentro. No me acordaba del gato ni de la paloma muerta ni del olor a pólvora ni del primo gritando, en el corazón momificado de la torre: “¡No, no!”. No me acordaba de que al vecino —con el que me detenía a hablar de regreso de mis clases de guitarra— le habían cortado las piernas. No me acordaba del beso del guitarrista joven en el auto, ni de mi risa maligna, ni de mi infinita capacidad para hacer daño. No me acordaba de aquella caminata hasta el obelisco ni de que, cuando llegamos, dijiste: “Me enamoré” (ni de mi risa maligna, ni de mi infinita capacidad para hacer daño). No me acordaba de mi pequeño hermano tragado por el agua, ni de mi salto, ni del cuerpo que se elevó dócil conmigo hacia la superficie, ni de que me reí y le dije: “¡Qué sorpresa!”, mientras quería gritar. No me acordaba. De que me pintaba las uñas a menudo. De que no usaba sujetador. De que leía a Jean Cocteau. De la pizza con café con leche que comíamos de madrugada. De la gula. No me acordaba de mi pequeño hermano corriendo hacia mí en el aeropuerto cuando volví de La Habana. No me acordaba de La Habana. No me acordaba. No me acuerdo.
Un niño de 12 años permanece ingresado, aunque su evolución es favorable, en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) Pediátrica del Hospital General Universitario de Castellón tras sufrir un accidente en un castillo hinchable el pasado sábado en un cámping de la localidad castellonense de la Ribera de Cabanes.