BDSMK es una asociación cuyo fin es ofrecer visibilidad, información protección a los practicantes de BDSM y el kink en general. Para quienes tengan dudas, las siglas BDSM responden a un total de seis palabras: bondage (ataduras eróticas), disciplina, dominación/sumisión (control que una de las personas involucradas ejerce sobre la otra) y sadismo/masoquismo (práctica que obtiene placer a partir del dolor físico o psicológico). El kink por su parte viene a conglomerar toda práctica sexual que pueda ser considerada no convencional, retorcida o alejada de la costumbre. Si en nuestros días se hace necesaria una asociación de estas características es porque el enorme estigma sobre las sexualidades alternativas sigue pesando sobre sus practicantes, inundando sus vidas de prejuicios, desinformación y amenazas. “En el siglo XXI hay una verdad que debería resplandecer con luz propia: ninguna forma de sexualidad es mala, perversa o pecaminosa siempre que se lleve a cabo con el consenso libre y entusiasta de todas las personas que participan. Sin embargo no es así”, reza el manifiesto de su web oficial, tratando de dejar las cosas claras desde el primer párrafo.
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