¿Puede un concurso de belleza modernizarse? ¿Tiene cabida en la era post #MeToo un formato en el que las mujeres desfilan ante la atenta mirada de otras mujeres y muchos hombres para ser puntuadas como caballos de competición? El debate tiene tantas perspectivas como países existen en el mundo que siguen enviando a sus representantes a Miss Mundo o Miss Universo. España aún lo hace, si bien el certamen Miss España dejó de celebrarse durante siete años y volvió en 2019 haciendo poco ruido.
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