Es tiempo de ocio. Y no hay mejor punto de encuentro estos días que los mercadillos de Navidad, esos puestos y casetas de madera que ofrecen artesanía navideña. Tendremos que desafiar las bajas temperaturas, sí, pero siempre podremos encontrar pequeñas maravillas, al tiempo que bebemos vino caliente o probamos algún dulce típico de estas fechas.
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