Entrevistar a Ferran Adrià (Hospitalet de Llobregat, 1962) es una tarea compleja. El cocinero catalán se expresa y se explica con el entusiasmo y la energía de un profesor. Conecta conceptos, se va por las ramas y lleva a su interlocutor al núcleo del asunto para sacarle y mostrarle la enredadera desde fuera. Le agita la cabeza como una coctelera. Y todo lo que cree saber no vale para nada. Con Adrià, de conocimiento holístico, nunca se sabe. Una de sus últimas incursiones ha sido en el mundo del arte, donde apadrina la exposición La cocina de Picasso en el museo del artista en Barcelona (hasta el 30 de septiembre). Una muestra monográfica y multidisciplinar de más de 200 obras vinculadas con la gastronomía, con la que el cocinero catalán aprovecha para acercarse a la filosofía creativa del creador malagueño.
from Sección Estilo | EL PAÍS https://ift.tt/2NIDY1V
via IFTTT