No todos los niños consideran leer un libro como algo divertido y relajante. Para algunos, puede ser una verdadera tortura y si no fuera que en el colegio hay tareas de lectura obligatoria, nunca cogerían un libro en sus manos. Un equipo de psicólogos holandeses ha querido esclarecer por qué algunos niños leen más que otros. Tras analizar los resultados de una encuesta a más de 6.000 parejas de gemelos y mellizos de siete años de media, los investigadores han llegado a la conclusión de que mejores habilidades genéticas de lectura aumentan la predisposición de un niño a leer. Apostar por el aspecto motivacional es la solución que sugieren los autores del estudio a padres y profesores para que también los niños con más dificultad no dejen de disfrutar de una buena lectura.
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