Quienes las han visto en directo hablan de Bala como si se les hubiera aparecido la niña de la curva. Comparar sus conciertos con un tornado puede sonar a cliché facilón pero en su caso se queda corto. Anxela (guitarra y voz) y Violeta (batería y voz) han encontrado una fórmula mágica para que del hardcore pesado y el stoner punk resulte un rock noventas macerado en metal.
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