Barack y Michelle Obama iniciaron el pasado día 20 de enero, una vez se produjo el relevo en la presidencia, unas vacaciones. Primero estuvieron en la casa que el embajador saliente de EE UU en España James Costos tiene en Palm Springs, California, con sus hijas Malia, de 18 años, y Sasha, de 15 años, para dirigirse luego ya solos las islas Vírgenes Británicas. La pareja ha pasado 10 días en la isla privada perteneciente al multimillonario británico Richard Branson, fundador de Virgin Group, donde el expresidente disfrutó de algo que no había hecho en ocho años: deportes acuáticos.
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