Desde hace un año y medio, en Suárez gobierna un espíritu de creatividad que le ha empujado a la casa joyera a arriesgar y a dar saltos mortales. Las últimas colecciones de la firma de alta joyería —que este año celebra sus 75 años de historia— se han atrevido a buscar la inspiración en grafiteros y tatuadores y su última apuesta es rendir un homenaje a al cantante Tino Casal, icono por excelencia de la movida madrileña. Una figura que destacó por sus audacias musicales, lo barroco de sus vestimentas y puestas en escena y por su versatilidad, ya que además de su vertiente musical también fue productor de otros cantantes, pintor y escultor.
from Sección Estilo | EL PAÍS https://ift.tt/2LsitFb
via IFTTT